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¿Cómo incluir los frutos secos en la alimentación de tu hijo?

Los frutos secos como las almendras y las nueces, además de ser deliciosos snacks, también nos aportan mucha energía y nutrientes necesarios para la salud de nuestro cuerpo. Así, son el excelente remplazo a dulces y harinas cuando de merendar o picotear entre comidas se trata.

El problema viene cuando son los niños los que deben tomar la decisión de evitar un rico bollo o una deliciosa torta de chocolate y calmar el hambre con un puñado de estos alimentos. Sin embargo, si queremos controlar la ingesta de azúcares y oros alimentos dañinos para la salud de nuestros niños y ofrecerles meriendas y aperitivos saludables, es importante aprender la forma en la que puedes irlos incluyendo en su menú diario, de forma que les guste y aprovechen todo lo bueno que estos frutos tienen para darle.

Los frutos secos

En la clasificación de frutos secos podemos incluir  a todos aquellos frutos cuya composición contiene menos de la mitad de agua y que podamos contar como proteína, como por ejemplo sucede con la avellana, las castañas, las almendras, las nueces, las semillas de girasol, lino y calabaza, así como los piñones, anarcados, pistachos y cacahuetes.

Otra característica de estos alimentos es que tienen un gran valor energético, son ricos en grasas (entre ellas, los esenciales ácido linolénico y el linoleico), proteínas y oligoelementos, y vitaminas y minerales variados, como el calcio.

Además, los ácidos grasos que aportan son de vital importancia para la formación de las membranas celulares, especialmente de las células nerviosas, las cuales se encuentran en pleno desarrollo en la etapa infantil.

No obstante, quizá lo mejor de estos frutos es que no contienen colesterol, y más bien, su contenido en fibra ayuda a tener un tránsito intestinal adecuado.

Eso sí, no deben ser unca un sustituto del grupo de las frutas, ya que al procesarlas para convertirlas en su versión seca, estas pierden una parte significativa de sus proteínas, por lo que también hay que consumirlas cuando están fresca para no perdernos de ellas.

Los beneficios de los frutos secos para los niños 

Como ya venimos comentando, los frutos secos son excelentes alimentos con variedad de propiedades beneficiosas para todos, sobre todo para los pequeños de la casa que se encuentran en la etapa de crecimiento.

Para comenzar, Frutos Secos del Carmen, venta de frutos secos a granel, nos explican que estos alimentos presentan una gran cantidad de nutrientes buenos para el cerebro y la memoria que los hace unos excelentes aliados del proceso de aprendizaje en la etapa infantil.

También contienen ácidos grasos insaturados, vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y oligoelementos, nutrientes esenciales dentro del crecimiento y el desarrollo intelectual, e indispensables para el óptimo funcionamiento de los órganos de nuestro cuerpo.

Por su parte, los ácidos grasos omega 3 se consideran esenciales, en especial el  ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), los cuales ayudan al desarrollo óptimo del cerebro y el sentido de la vista, y con el correcto funcionamiento de los sistemas de comunicación entre las neuronas y las células.

En cuanto al contenido de minerales, destaca el selenio, el cual le brinda protección antioxidante al  sistema inmune , ayuda a  la absorción de vitamina E, vitamina C, y del hierro, al facilitar el transporte de los mimos.

Asimismo, el cobre trabaja en la formación de la hemoglobina, y es fundamental para el desarrollo y mantenimiento de estructuras óseas, tendones, tejido conectivo y el sistema vascular.

El zinc es otro de los contenidos importantes que nos brinda la ingesta de frutos secos. Se trata de un mineral clave para el mantenimiento de las células intestinales, para una buena salud ósea y para un buen funcionamiento del sistema inmunitario. Igualmente, hay una importante presencia de magnesio, vital para la salud de los huesos y dientes, la transmisión de los impulsos nerviosos, la contracción y relajación de músculos, el transporte de oxígeno y el funcionamiento de variedad de  enzimas.

Pautas para introducirlos en la dieta del niño

Como ya dijimos, hay un cierto reto a la hora de incluir los frutos secos en la dieta de nuestros hijos. No solo porque pueden no verse atraídos por ellos, sino porque cuando hablamos de niños muy pequeños, los frutos secos pueden causar ahogamientos o asfixia.

De hecho, según la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), “los frutos secos son la principal causa de atragantamiento en niños de entre uno y cuatro años.” Esto porque los niños en estas edades aún no tienen molares, lo que hace que no mastiquen muy bien, no tengan una buena coordinación entre  la deglución y el cierre de la glotis, y por lo tanto, encuentren más fácil ahogarse al ingerir alimentos de tamaño pequeño como lo son los frutos secos.

Por esto mismo, la Asociación Española de Pediatría recomienda no ofrecer frutos secos enteros, no molidos, a niños menores de 5 a 6 años.

Pero, si tu hijo ya ha sobrepasado esta edad, no hay excusa para que no esté aprovechando todas las ventajas que les trae esta merienda tan saludable. Así, para incluir los frutos secos por primera vez en su dieta diaria, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Riesgo de Tu hijo puede tener alguna alergia a los frutos secos como las nueces, avellanas, almendras y piñones. Por esto, no es recomendable que los consuman hasta  después de los dos años; y en niños con antecedentes de alergia, hasta los cuatro. En este sentido, los frutos secos que suelen producir más alergias son los pistachos, cacahuetes y nueces, por lo que debes tener especial cuidado con ellos. Recuerda que algunos de los síntomas de una reacción alérgica a los frutos secos son:
    • Urticaria en todo el cuerpo
    • Hormigueo en la lengua
    • Inflamación en la garganta y lengua
    • Conjuntivitis y/o rinitis
    • Problemas respiratorios
    • Vómitos y diarreas
    • Anafilaxia
  • Atragantamiento. Como dijimos anteriormente, cuando un niño es muy pequeño y aún no tiene mucha coordinación para deglutir y no se han desarrollado muy bien sus molares, puede pasar que encuentre fácil ahogarse al ingerir alimentos tan pequeños. De hecho, entre el 70 y el 80 % de los ahogamientos en niños pequeños se producen por esta causa. Así que lo mejor es dejar su consumo para luego de los 5 o 6 años justo como lo recomienda la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria
  • Posible apendicitis. La ingesta de la cáscara de pipas puede causar apendicitis, además de los ya mencionados casos de posible ahogamiento, por lo que hay que evitar su consumo hasta después de la edad recomendada y luego prestar especial atención.
  • Control del peso. Aunque los frutos secos tienen muchos beneficios para nuestra salud, también tienen un alto nivel de calorías, por lo que hay que consumirlos con moderación si no queremos aumentar de peso.
  • Frutos secos triturados. Si quieres darle a tu hijo frutos secos antes de la edad recomendada para que aproveche lo mejor de ellos desde muy temprana edad, te comentamos que puedes hacerlo desde los 2 años , siempre y cuando estén triturados y en pequeñas cantidades.
  • Frutos secos en la papilla. Según los expertos en alimentación, los bebés, al cumplir los 12 meses de edad, ya están aptos para el consumo de los mismos alimentos y la misma dieta que una persona adulta. El problema, como hemos dicho, no es su efecto sobre su salud; el problema es que como estos aún no ha  desarrollado ciertas habilidades de masticación, podrían ahogarse con ciertos alimentos. Por eso, la alimentación que se recomienda para esta etapa es mentalmente a base de papillas, lo cual se extiende hasta después de los 2 años de edad. Por lo tanto, se recomienda incluir los furtos secos triturados o diluidos en el aceite que se utiliza para la preparación de las papillas del bebé.
  • Confía en tus instinto. Tú como padre también debes aprender a conocer y analizar el proceso de desarrollo de tu bebé, el cual varía dependiendo de cada caso. Tu eres quien sabrá cuando el mejor momento de comenzar a incluir estos alimentos en su dieta dependiendo de los hábitos alimenticios que haya desarrollado y de sus habilidades para la deglución.

Formas de introducir los frutos secos en la dieta de tu hijo

Una forma atractiva  y muy deliciosa de introducir estos nutritivos alimentos en la dieta diaria de tu hijo es a través de las siguientes ideas:

  • Las almendras o avellanas son deliciosas compañías para los yogures o papillas de fruta.
  • Los piñones mejoran mucho el sabor de los purés de verdura.
  • Los dátiles, albaricoques, ciruelas contrarrestan el sabor ácido de la fruta fresca, por lo que se pueden mezclar para conseguir un mejor resultado.
  • Se pueden preparar en recetas con pollo, pavo o nutritivos platos de pasta.
  • Sirven como toppings a las tostadas del desayuno.
  • Puedes añadirlos también en la papilla de la merienda a partir del primer año de edad. Para ello debes  ablandarlos en agua caliente e incluir en pequeñas cantidades.
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