La basura se acumula en nuestras calles

Hay que ser críticos con la realidad que nos rodea y creemos que, en el fondo, todo el mundo lo sabe. Existen ciudades en España que, desde luego, tienen un gran margen de mejora en lo que respecta a este asunto. Cuestiones como esta pueden hacer que caiga derribado un gobierno municipal, así que lo idóneo es que, desde los ayuntamientos (que son quienes tienen la competencia en materia de limpieza vial) se pongan las pilas. Es lo mínimo que se les puede pedir a nuestros gobernantes más cercanos, que son los concejales de los ayuntamientos y los de las juntas de distrito, además del Alcalde.

¿Cuál es el principal problema de una ciudad sucia? A decir verdad, podríamos decir que todos los males que se desprenden de ello revisten una gravedad bastante grande. En primera instancia, por ejemplo, podríamos decir que la ciudad no va a ser la que mejor imagen tenga ante los visitantes. Por otro lado, y a consecuencia de lo primero, la urbe no va a ser capaz de atraer inversión y de, por tanto, generar empleo, con todos los problemas que eso conlleva. Y, como no podía ser de otra manera, también nos encontraremos con el problema que se deriva de la salubridad pública, que se verá reducida de una manera drástica.

Una de las consecuencias de lo último que os hemos hablado, la insalubridad de una ciudad, es la aparición de ratas. No hay ser vivo que proporcione una peor imagen a un lugar que este. Y, por desgracia, se trata de animales que son bastante frecuentes en muchas de las ciudades de nuestro país, lo que pone en evidencia la necesidad que muchas de ellas tienen en lo que respecta a la mejora y la apuesta firme por invertir en limpieza e higiene. No hay una inversión mejor que la que se realiza en un campo como este. Proporciona seguridad a la población e imagen.

Una noticia publicada en la página web del diario El Independiente indicaba cuáles son las ciudades más sucias y también las más limpias de todo el país. En cuanto a las primeras, las que tienen un amplio margen de crecimiento porque no están haciendo muy bien las cosas, son Alcalá de Henares, Alicante y Jaén. Tienen trabajo en estas ciudades para intentar abandonar este ranking. En el otro extremo, encontramos a Oviedo, Bilbao y Vigo, que son las más limpias de todo el territorio español y que suelen realizar importantes inversiones a este respecto.

Otra noticia, en esta ocasión publicada en la web del diario El País, hacía referencia a la presencia de más de 200.000 ratas en la ciudad de Barcelona. Se trata de un número importante y que, desde luego, y tal y como se apunta en el propio titular de la información, constituyen un problema de salud pública. Hay una necesidad muy grande de que las autoridades de esta ciudad, que recordemos que es la segunda en importancia de este país, le pongan freno a este problema porque, desde luego, y tratándose de una urbe tan turística, puede traer problemas en lo que a imagen y llegada de visitantes se refiere.

Afortunadamente, muchas ciudades españolas se están poniendo manos a la obra en lo que tiene que ver con la limpieza e higiene de sus calles y plazas. Era una asignatura pendiente en muchas urbes de nuestra nación y que, por suerte, parece que empieza a ser resuelta en muchos casos, aunque no en todos, por desgracia. Nos lo dicen desde Fumicon, quienes han recibido más encargos en lo que llevamos de este 2021 por parte de Ayuntamientos de diferentes pueblos y ciudades de los que recibieron en todo el año 2019, y eso que este 2021 todavía tiene unas semanas más de vida.

La suciedad, una muestra de declive 

En las películas, sobre todo en las que provienen de Estados Unidos, estamos cansados de ver cómo hay secuencias que se graban en ciudades que parecen encontrarse en otra década a causa de la gran suciedad que acumulan. Ciudades por ejemplo como Detroit son muy típicas de estas películas. Son ciudades que vivieron un momento dorado en el pasado y que, después de eso, han visto cómo aumentaba la marginalidad, el paro y la suciedad, que son cuestiones que, por desgracia, caminan de la mano muchas veces.

La suciedad es una muestra del declive de un lugar y, por ende, ninguna institución puede permitir que eso caracterice a la ciudad a la que sirve. En España, algunos gobernantes han tomado nota de eso y están poniendo todo de su parte para intentar corregir los problemas de suciedad que forman parte de sus calles y plazas. Sin embargo, hay un amplio margen de mejora en este sentido porque, desde luego, hay otro tipo de políticos que no está haciendo nada al respecto. Ese es un problema mucho más grande de lo que podamos llegar a pensar. No estamos preparados para afrontar sus consecuencias.