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¿Qué es una fibrilación auricular?

La fibrilación auricular (FA) es una alteración irregular y anormal del ritmo del corazón, también denominada arritmia, que ocasiona una frecuencia cardíaca acelerada e irregular, con latidos muy rápidos que pueden provocar palpitaciones, debilidad, intolerancia a los esfuerzos, disnea y presíncope. Estadísticamente es el tipo de arritmia que ocurre con una mayor frecuencia. Un corazón sano, en condiciones normales, deberá presentar un ritmo cardíaco regular, que oscila entre 60 y 100 latidos por minuto, es lo que se denomina ritmo sinusal. Cuando el cuerpo humano realiza algún ejercicio lo normal es que este ritmo se acelere, del mismo modo que se vuelve más lento cuando la persona duerme. Con la fibrilación auricular este ritmo normal se altera, pudiendo acelerarse cuando la persona está en reposo, produciéndose una taquicardia o hacerse más lento, es lo que se denomina como bradicardia.

Cuando se produce una fibrilación auricular las dos cavidades superiores del corazón, las aurículas, laten de una forma caótica e irregular, sin coordinación con las cavidades inferiores o ventrículos, dando la sensación de que el corazón estuviese temblando, en ese momento el ritmo sinusal deja de ser constante y el tiempo entre latido y latido deja de ser constante. Durante una fibrilación auricular la frecuencia cardiaca puede llegar a oscilar entre 100 y 175 latidos por minuto. Esta pérdida de ritmo puede provocar que se originen coágulos de sangre que pueden viajar desde el corazón a diversas partes del cuerpo como por ejemplo el cerebro y llegar a causar un infarto cerebral, por lo que se considera una enfermedad grave.

En Barcelona existen clínicas especializadas en cardiología con un gran prestigio y altamente reconocidas a nivel mundial, por lo que aprovechando un encuentro profesional en el Mercer House Bòria Bcn solicité cita para realizar una revisión médica en la ciudad condal donde me pudiesen ver y controlar este problema y así poder seguir haciendo vida normal y estar tranquilamente viviendo, aún sabiendo el problema padecido.

En función de la duración de los episodios de FA, se puede clasificar en:

  • FA paroxística. Es de breve duración, aproximadamente dura una semana. Aparece y desaparece de forma espontánea, convirtiéndose en un ritmo sinusal normal.
  • FA persistente. La arritmia no desaparece por sí sola y dura más de una semana, por lo que se requiere la toma de medicamentos para controlarla o realizar una cardioversión, es decir una descarga eléctrica controlada, para que el corazón vuelva a su ritmo normal.
  • FA crónica. En este caso la FA es de larga duración y en ella el corazón no puede volver al ritmo sinusal normal ni con medicamentos ni con cardioversión. Cuanto más prolongada es la FA menos probable es su conversión espontánea y más difícil la cardioversión.

Entre las posibles causas que pueden originar una fibrilación auricular se encuentran las siguientes:

  • Presión arterial alta. Es posiblemente la causa más frecuente.
  • Problemas o enfermedades cardíacas, como defectos cardíacos de nacimiento, cirugía cardíaca anterior, angina de pecho, infarto de miocardio, válvulas cardíacas enfermas o anormales, etc.
  • Alteraciones de la glándula del tiroides u otras enfermedades hormonales.
  • Enfermedad pulmonar.
  • Infecciones virales.
  • Obesidad, falta de ejercicio físico.
  • Apnea del sueño.
  • Estrés emocional y físico.
  • Consumo de alcohol y estimulantes.
  • Antecedentes familiares.
  • Edad avanzada.
  • Causas desconocidas. Se estima que, en un tercio de las personas afectadas, después de hacerle las pruebas necesarias no se encuentra ninguna causa que determina la aparición de la FA.

A veces los pacientes afectados de FA no presentan síntomas, siendo diagnosticada la enfermedad en una revisión rutinaria, sin embargo, los síntomas más frecuentes que suele experimentar un paciente son:

  • Aceleración del ritmo cardíaco y palpitaciones, con latidos rápidos e irregulares del corazón.
  • Dolor y presión en el pecho.
  • Cansancio extremo.
  • Debilidad, mareos, vértigo e incluso desmayo.
  • Falta de aire y dificultad para respirar.

Las principales recomendaciones para prevenir la fibrilación auricular son:

  • Mantener una dieta y un estilo de vida sano y saludable.
  • Realizar algún tipo de actividad física.
  • Mantener un peso saludable.
  • No fumar, ni consumir alcohol.
  • Disminuir en la medida de lo posible, los niveles de estrés.

Otras enfermedades cardíacas

Además de las que os hemos ido mencionando a lo largo del post, la realidad es que en el mundo existen otras enfermedades cardíacas que también nos pueden afectar y que, entre otras, son:

  • Infarto de miocardio.
  • Angina de pecho.
  • Insuficiencia cardiaca.
  • Valvulopatías.
  • Síndrome de brugada.
  • Coartación de aorta.
  • Cardiopatías congénitas.
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