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Así se crea un coworking

Mucho se habla de las ventajas de un coworking y de todo lo que puede hacer por un empresario, emprendedor o autónomo. Es normal, la versatilidad de estos centros de trabajo y las facilidades que ofrecen, no son para menos. Es una solución excelente para poder tener una empresa sin incurrir en demasiados gastos. Pero no se habla tanto de como montar uno. Puedes querer emprender y ayudar al mismo tiempo a otros emprendedores, de manera que, crear tu propio centro de trabajo, puede ser una excelente manera de meterse en el mundo empresarial y no morir en el intento.

Si tienes interés en este tema o ya estabas planteándote la posibilidad de crear un coworking en lugar de recurrir a él, sigue leyendo. Vamos a contarte lo que debes hacer para sacar este tipo de proyecto adelante, despejando algunas dudas que pueden derivarse de esta apasionante aventura.

Lo más importante a la hora de sacar adelante un proyecto de negocio, es evitar que nada ni nadie, te desanime y te quite la ilusión con la que empiezas. Cuando se tiene una idea clara, hay que luchar por ella hasta que consigue llevar a cabo y sacar adelante. Teniendo siempre muy presente que a lo largo del camino, pueden surgir (y surgirán) adversidades de todo tipo. Sin embargo, los grandes proyectos son aquellos que, a pesar de la adversidad, consiguen salir adelante, convirtiendo las amenazas en una oportunidad.

Dicho lo cual, antes de ponerse manos a la obra, hay que tener claras algunas cosas. Levantar un coworking es una excelente idea, no hay que dudar de ello. Requiere esfuerzo, motivación y ganas. Desde la elección del lugar en el que se va a montar hasta la elección del mobiliario necesario, deben ser las adecuadas para atraer usuarios. Teniendo claro esto, empezamos.

Conocer el terreno

El primer paso que hay que dar antes de adentrarse en el universo burocrático del papeleo y los trámites, es conocer el camino. Investigar el mercado actual. Indispensable, como bien saben nuestros amigos de CN Centros de Negocios, dedicados al coworking desde hace años. Para facilitar esta tarea y estudiar a fondo el mercado, toca abrirse un Excel en el ordenador. Este gesto tan sencillo, permite tener todo ordenado como corresponde. En la hoja, enumera los coworking de la zona, su modelo de negocio, el target al que se dirigen, ubicación y tarifas. Para empezar, basta con esto. Se trata de una tarea de gran utilidad a la hora de definir tu propio plan de negocio, en concordancia con los competidores más directos y poder diferenciarte del resto.

Aparte de conocer a fondo el micro entrono, hay que ir un poquito más allá y conocer el mundo exterior, es decir, el macro entorno. Sobre todo si la intención es centrarse en un nicho muy específico, como pueden ser diseñadores gráficos. Toca buscar en la red los centros dedicados a ese sector en particular, en este caso hay que tener en cuenta los nacionales y los internacionales. Lo que permite conocer como desarrollan su actividad y hacen posible que incorpores nuevas ideas a tu propio centro.

Una vez que ya has realizado una investigación a fondo de la competencia, es momento de tantear el terreno: conocer a los potenciales clientes, su predisposición para contratar tus servicios, etc. antes de abrir el local.

Si te preguntas como puedes hacer estas tareas, lo mejor es recurrir a las encuestas. A pie de calle o vía email, obtienes unos datos que puedes analizar. Este paso proporciona la visión más realista del proyecto y permite saber de antemano, si el proyecto será aceptado y, en consecuencia, viable.

Conocemos a la competencia, el público objetivo y las posibilidades reales de materializar la idea. Pasamos al plan de negocio. Un documento que asusta aunque no es para tanto. Elaborar un plan de negocio de forma correcta, permite conocer la viabilidad del proyecto a la hora de pedir préstamos o conocer la inversión necesaria.

Si es tu primera vez, no sufras. Internet ofrece un sinfín de ejemplos y modelos o plantillas para realizarlo. Con uno de ellos, la tarea será más sencilla. También puedes optar por que lo redacte otra persona, aunque no habrá nadie mejor que tú para explicar la idea y darla a conocer.

A modo de base, la estructura básica de un plan de negocio es la siguiente:

  • Resumen ejecutivo.
  • Descripción de la idea y su valor añadido.
  • Mercado al que se dirige y problema que pretende solucionar.
  • Competencia.
  • Modelo de negocio y plan financiero.
  • Estrategia de marketing y ventas.
  • Riesgos y acciones de lanzamiento.

El apartado destinado al plan financiero, debe incluir un estudio de viabilidad, para el que puede ser buena idea, contar con la ayuda de un experto en la materia, puesto que de este apartado, depende en gran medida, la obtención de la financiación necesaria. Conviene calcular adecuadamente el retorno de la inversión o ROI, durante los próximos años, para lo que existen herramientas que facilitan el cálculo.

Desarrollar un plan de negocio, te ayuda a conocer a fondo tu idea y supone un mapa o guía, sobre el que levantar el proyecto.

Dar forma al plan

Con todo lo anterior bien hecho, nos ponemos manos a la obra. Viene la parte más amena pero igualmente, puede resultar extenuante: buscar un local. Imprescindible. Toca buscar el local en el que se va a desarrollar la actividad. Es un aspecto determinante para que el negocio, tenga éxito. Una buena ubicación, dimensiones adecuadas y que no resulte problemático, cumplir con la normativa y contar con la licencia de actividad, son clave a la hora de elegir la sede donde se ubicará el coworking.

Teniendo en cuenta la investigación e mercado realizada previamente, ya tienes claro el lugar en el que quieres ubicar el local, por lo que toca delimitar la zona e iniciar la búsqueda. Es posible que necesites hacer muchas visitas hasta encontrar el lugar ideal. No hay que desesperar.

Durante la visita al local, conviene hacer una serie de preguntas: ¿tiene licencia previa? ¿de qué? ¿Tiene instalación de aire? ¿Tiempo de carencia? ¿Adaptado para minusválidos? ¿Tiempo de contratación?

Las repuestas a estas preguntas son esenciales para ponerlas en presupuesto,  si hay que hacer obras de mayor envergadura, conocer los años de vigencia del contrato y la renovación… Todos estos datos, suman ceros a la inversión inicial, por lo que hay que tenerlos muy presentes. Si se te ocurren más preguntas, adelante, si no, estas son las más relevantes. Asegúrate antes de nada de que los sistemas de agua y electricidad están actualizados sobre todo si se trata de un local antiguo.

En el momento de abrir un negocio, uno de los aspectos que más respeto provoca es la cuestión de la licencia. Las trabas que ponen los organismos, son de todo tipo y conviene contar con un fondo para imprevistos, dentro del presupuesto, para poder hacer frente a los problemas que puedan surgir.

Uno de los mayores problemas que se pueden producir en este sentido, es que no existe una licencia de apertura y actividad como tal, para este tipo de negocio. En función de la actividad principal se podrá obtener un tipo u otro de licencia, pero ninguna se adapta al cien por cien a la necesidad.

Un consejo de los expertos: cumplir con los máximos estándares incluidos dentro de la regulación de los espacios comerciales. Si vas a tener puestos de trabajo, que las mesas cumplan con las medidas y la altura, así como el resto del mobiliario. Se dispone de cafetería, debe cumplir con todos los sistemas de salida de humos exigidos. Dependiendo de las actividades incluidas, hay que conocer las diferentes regulaciones, procurando acercarse al máximo a la perfección, para evitar que llegue la inspección y te tire el proyecto.

En caso de que el local disponga de una licencia previa, toca acudir al organismo de la comunidad correspondiente y rescatarla, para saber que permiso tiene y sus características. Si no se adapta al nuevo uso, habrá que contratar a un ingeniero para que realice el proyecto pertinente y solicite la nueva licencia. Si se adapta, más fácil, solo hay que hacer un cambio de titularidad.

Llegamos al punto candente: la financiación. Las fuentes de financiación para nuevos emprendedoras, son numerosas en la actualidad. Puedes acercarte a la cámara de comercio, acudir a un banco e infórmate sobre los prestamos ICO o contar incluso, con empresas privadas y organismo que ofrecen este tipo de ayudas. Existen hasta concurso anuales cuyo premio, consiste en la financiación del negocio. Otra opción es buscar inversionistas y venderles tu plan de negocio.

Lo esencial llegados a este punto, es armarse de paciencia, creer en tu idea y confiar en que la calidad de tu proyecto, conseguirá el apoyo necesario para hacerlo realidad.

Poco más podemos añadir desde aquí. Solo infundirte el ánimo necesario para llevar a cabo tu empresa. Nada es imposible y este tipo de negocios, suelen dar excelentes resultados. Puede ser un camino largo pero al final, resultará gratificante. No hay que desesperar, tan solo dejarse llevar y seguir el plan.

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