
Perdí la custodia de mis hijos por exceso de confianza
Tenía 34 años cuando todo esto se me vino encima, aunque si soy honesto, llevaba años gestándose. Mi relación con mi mujer no era lo que parecía desde fuera. Ella tenía dinero, contactos, una familia bien posicionada… y yo era el extranjero que había llegado con lo justo y había construido su vida poco a poco. Al principio todo parecía








