La eficiencia de los empleados españoles depende en buena medida de la inversión de las empresas en tecnología

¿Somos los españoles malos trabajadores? ¿Hacemos que, a causa de ello, nuestras empresas sean menos competitivas que otras de los mismos sectores en diferentes países? Se trata de un debate de lo más interesante y que genera una gran cantidad de argumentos a favor y en contra. En lo que se suele estar de acuerdo es en lo importante que es el hecho de que todo el mundo sea eficiente y realice su trabajo de la mejor manera posible para asegurar el crecimiento y desarrollo de la empresa para la que invierte su jornada laboral.

En relación a las preguntas con las que empezábamos este artículo, os diremos cuál es nuestra opinión: los empleados de nuestro país no son los más eficientes del mundo ni mucho menos, por desgracia. Pero eso no es algo por lo que deban pagar ellos, porque no son ellos los responsables de que sea así. La responsabilidad de eso, a nuestro juicio, ha de recaer en las empresas, que son las que no invierten lo suficiente en procesos y sistemas que puedan desarrollar, mejorar, implementar y potenciar la productividad de todas y cada una de las personas que las componen.

Según una noticia que fue publicada en la página web del diario La Información, España ocupaba la posición número 70 en todo el mundo en lo que tiene que ver con la eficiencia de los empleados. Es una pena que así sea, porque creemos que en nuestro país hay mimbres para estar mucho más arriba de lo que estamos. Pero, cuando no podemos disponer de las mejores tecnologías a causa de que muchas empresas deciden no invertir en ellas, esta situación pasa a ser lógica. Hay que cambiar de mentalidad y empezar a ver que una inversión en tecnología es la mejor manera para garantizar la eficiencia de todas las empresas que forman parte de nuestra plantilla.

Esa noticia pone de manifiesto otro dato que mucha gente verá lógico después de conocer que estamos en la posición número 70 en lo que a eficiencia mundial se refiere. Y es que España está por debajo de la media mundial de eficiencia, lo que nos coloca lejos de los registros que hay en los países escandinavos, Alemania o Estados Unidos, que son varias de las referencias de este campo. ¿Puede España codearse con todas esas naciones? Creemos que, a largo plazo, sí. Pero, ahora mismo, sin una inversión en tecnología, esa es una verdadera quimera.

Incluso las páginas web especializadas en la fuerza humana de trabajo, como RRHH Digital, indican que España tiene un problema en relación con esto. Es esta web la que comentaba, en una de sus noticias, que en España hay muchas horas de trabajo, pero que no son en absoluto productivas. Una vez más, queremos hacer referencia al hecho de que no son los propios empleados y empleadas quienes tienen la culpa, sino que es la falta de los medios adecuados los que nos condena a ser un país compuesto por empresas y personas poco eficientes.

La tecnología es un elemento clave en lo que respecta a la consecución de la eficiencia en cualquier puesto de trabajo que nos podamos imaginar. Y no solo en trabajos que tengan que ver con la producción en serie, que es quizá donde se encuentran las tecnologías más sofisticadas. También en un trabajo de oficina es necesario disponer de sistemas que nos permitan ser eficaces. Un sistema de gestión documental es clave, porque los empleados que desarrollan su jornada en oficinas pierden demasiado tiempo buscando documentos. Los profesionales de Gitdoc nos han comentado que son muchas las empresas españolas que, en el último año, han solicitado un presupuesto para contar con uno de estos sistemas. Esa es una excelente noticia.

Un beneficio para todos y todas

Ser más eficientes es algo que hace mejor a nuestra sociedad. Esta cuestión funciona como si fuera una cadena. El empleado es el primer eslabón. Si es eficiente, su empresa tendrá más opciones de ser rentable. Si la empresa es rentable, obtendrá mayores beneficios y podrá invertir en seguir mejorando sus prestaciones, ofreciendo mejores productos y servicios. Y los clientes, la propia ciudadanía o el resto de empresas, también verán mejorado algún aspecto de su realidad gracias a ello.

Estamos convencidos de que España puede cubrir ese margen de mejora que todavía tiene. Está claro que podemos mejorar y está claro que, poco a poco, vamos consiguiendo la manera de hacerlo. Tenemos una fuerza de trabajo muy grande y compuesta por gente seria y con ganas de ser eficaz, resolutiva y que además está deseosa de demostrar su valía. Ojalá que dentro de poco podamos estar muchos puestos por encima de ese número 70 del que os hemos hablado. Significaría que, en España, estamos empezando a hacer bien muchas cosas.