La caza estĂ¡ unida al hombre desde sus orĂgenes en sus distintas formas. Primeramente, como modo de alimentaciĂ³n y subsistencia y, posteriormente, como un modo de relacionarse y de privilegios establecido para reyes y nobles, de la que ya hay constancia en las ‘Partidas’ de Alfonso X el Sabio o en el ‘CĂ³digo de las MonterĂas’, escrito durante el reinado de Sancho VI de Navarra, allĂ¡ por el año 1180. Es a partir del siglo XIX y sobre todo en el XX, cuando la caza comienza a cambiar, pasando de ser un privilegio en la Edad Media y Edad Moderna de las clases mĂ¡s pudientes o privilegiadas, a abrirse al resto de la sociedad.
Actualmente la caza juega un importante papel turĂstico, es una forma de conocer la tierra, los paisajes, la fauna y el modo de ser y vivir de la gente del campo, pero tambiĂ©n juega un importante papel su teatralidad y escenografĂa, donde los participantes ademĂ¡s de compartir vivencias son los actores de un ancestral ritual cargado de simbologĂa. Yo personalmente siempre tuve una cierta curiosidad por conocer desde dentro este mundillo, por lo que aprovechando que me invitaron a acudir como montero o cazador a una MonterĂa en Extremadura, no lo dudĂ© ni por un momento y acudĂ.
Dentro de la ritualidad de las monterĂas de Extremadura, seis son los momentos que cobran una especial relevancia y son:
- La junta y el desayuno. La junta es la concentraciĂ³n de cazadores que van a participar en la jornada. Habitualmente se organiza un desayuno colectivo en la sede de la sociedad de cazadores, donde los participantes tendrĂ¡n la oportunidad de conocerse e interactuar.
- El sorteo. Tras el desayuno y en la misma sede, el CapitĂ¡n de la MonterĂa, mĂ¡xima figura organizativa de la cacerĂa, darĂ¡ a conocer a los presentes las normas de la cacerĂa, indicando el nĂºmero y ubicaciĂ³n de los puestos y se efectĂºa el sorteo de los mismos, se informa de las especies que se pueden cazar, el cupo de ellas, asĂ como las prohibiciones.
- La salida al cazadero y la suelta de las rehalas. Los cazadores se reĂºnen con el Postor. El Postor es la persona encargada de la colocaciĂ³n de cada cazador en su puesto y el responsable de su armada, asĂ como de la organizaciĂ³n de la misma. El acceso al cazadero o puesto se realiza en coche o andando, pero siempre en silencio para evitar alertar a los animales. La colocaciĂ³n de las armadas es fundamental, y estas se dividen en:
– armadas de cierre. Estas son las primeras que se colocan y delimitan el perĂmetro de la mancha.
– armadas de traviesas. Son las que se ubican en el interior de la mancha.
Un cohete o un disparo marca el inicio de la cacerĂa y la suelta de las rehalas.
- La batida de la mancha, los lances y la recogida de los animales. Los cazadores esperan en su puesto la suerte y resultado del lance que se resuelve con la denotaciĂ³n, el acierto o el fallo. Una vez finalizada la cacerĂa los cazadores esperan en sus puestos ser recogidos por los postores. Los animales abatidos son marcados por el postor o los propios cazadores y para ser trasladados a los coches son atados o enganchados con cuerdas. Cuerdas fuertes y resistentes como las fabricadas por Cuerdas Valero, una empresa de cordelerĂa preparada para atender tanto al pequeño comerciante como al mayorista de todos los sectores, construcciĂ³n, ferreterĂa, deportes… con el objetivo de ofrecer siempre la mĂ¡xima calidad en sus productos.
- La Junta de Carnes y la comida montera. La junta de carnes es a donde se llevan los animales abatidos. El cazador tiene derecho al trofeo, no a la carne, que es propiedad del organizador. Los cazadores, segĂºn cada monterĂa, aprovechan el momento de antes o despuĂ©s de la Junta de Carnes para realizar la comida.
La fauna de Extremadura
La dehesa es un sĂmbolo de identidad de la tierra de Extremadura, formada principalmente por especies arbĂ³reas como encinas y alcornoques, lo que constituye un paraĂso ecolĂ³gico ideal para la crĂa en libertad del cerdo ibĂ©rico cuya alimentaciĂ³n se basa fundamentalmente en la ingesta de bellotas y pastos naturales, dando lugar al jamĂ³n con DenominaciĂ³n de Origen Dehesa de Extremadura. Aunque la crianza del cerdo es pilar importante en la economĂa regional, otros animales pertenecientes a la fauna autĂ³ctona son los ciervos, jabalĂes, vacas, ovejas, cabras, lirones y un sinfĂn de aves de diferentes especies.

