
La sedación consciente
Durante décadas, el miedo ha sido uno de los grandes enemigos silenciosos de la atención sanitaria. Miedo al dolor, a lo desconocido, a perder el control, a los procedimientos médicos invasivos. En ese escenario, la sedación consciente ha ido ganando terreno como una respuesta intermedia entre la anestesia general y la ausencia total de control del dolor y la ansiedad.








