La miel ecológica es uno de los productos que más llaman la atención de nuestra gastronomía

Nos encontramos en un país rico en muchísimas cosas, aunque solemos pensar que es más bien al contrario. Disponemos de varias de las ciudades más bonitas de todo el mundo. Por otro lado, tenemos una gastronomía que es la envidia de todo el planeta. Además de todo eso, destacamos por nuestro carácter alegre, nuestro clima (aunque no en todas las zonas, eso es cierto) y por tener una de las mejores calidades de vida que se han visto en el planeta. Esto nos debe hacer sentir orgullosos y orgullosas de nosotros y nosotras mismas. No es para menos.

En los párrafos que siguen, vamos a centrarnos en un asunto como lo es la gastronomía. Y es que el nuestro es uno de los países que más producción tienen de una buena serie de alimentos o productos. Uno de ellos es el que tiene que ver con el jamón, el queso o el vino. Pero no vamos a referirnos a ninguno de ellos, porque la variedad de productos que se realizan, extraen y moldean en España es tremenda. Uno de los que más importantes resultan es la miel, que va a ser la verdadera protagonista de este texto.

Una noticia publicada en la página web Euroganadería informaba de que España es la primera colmena europea puesto que es el país en el que se produce una mayor cantidad de miel. El 16% de la producción de todo el continente se realiza aquí y hay un total de 2’86 millones de instalaciones en el interior de nuestras fronteras. Ni que decir tiene que se trata de datos que ponen de manifiesto nuestro liderazgo en este sentido, lo cual es digno, como hemos dicho, de un verdadero orgullo que nadie debería ser capaz de ocultar.

De hecho, en otra noticia, en este caso publicada en la página web de EFE Agro, aseguraba que la apicultura era una de las actividades profesionales que más se estaba desarrollando y que, desde luego, se encontraba a la espera de una «Edad de Oro». La verdad es que España es un lugar ideal para que se produzca esa Edad de Oro porque no cabe la menor duda de que somos un país de referencia en todo lo que tiene relación con la miel. Es algo que no nos puede arrebatar absolutamente nadie y que debemos explotar al máximo, cosa que es cierto que no siempre hacemos.

Uno de los grandes desarrollos de un producto como la miel en los últimos años ha sido que ahora se produce de una manera ecológica. La demanda de miel ecológica se está multiplicando en España en los últimos tiempos y eso nos ha sido confirmado por parte de los profesionales de Bonamel, que, por si fuera poco, esperan mejoras cuantiosas de cara a los próximos años. La miel es una de las grandes representaciones de la gastronomía de este país y, desde luego, siempre va a ser una importante demanda entre la sociedad española.

Cada vez exportamos más

Con nuestro liderazgo en la producción de miel, es lógico que exportemos cada vez más cantidades de este producto. España ejerce un buen liderazgo en este sentido en todo el Viejo Continente y es capaz de cubrir sin ningún tipo de problemas su consumo. Como es lógico, en este contexto es idóneo que podamos dedicar una parte de la producción a exportar miel. Es algo que hacemos y que otorga beneficios económicos importantes a las industrias españolas dedicadas a la materia. Desde luego, es una noticia excelente que así sea. Esperamos que, tal y como se especificaba en el párrafo anterior, así siga siendo.

No cabe la menor duda de que así va a ser. Está claro que la miel es uno de los productos estrella de nuestra gastronomía y que va a seguir haciendo posible que obtengamos esos beneficios que os comentábamos antes y que no tenemos con todos los alimentos que se obtienen en España. La imagen que la miel que proporciona de nuestro país es fantástica. Y es que hay pocos productos que tengan la capacidad de conseguir perpetuar y expandir una imagen que, desde luego, tenemos que mantener a toda costa.

Nos encontramos en un momento en el que, gracias a las redes sociales y al desarrollo de la globalización, la miel española es más conocida que nunca más allá de nuestras fronteras. Y esa es una noticia excelente. Debemos hacer posible que siga siendo parte de nuestra realidad para intentar que el nombre de nuestro país se pasee por todo el continente (y por todo el mundo, ¿para qué nos vamos a poner límites?) y dé a conocer que en España hay sitio para los productos alimentarios de la máxima calidad.