El entreno no solo es cuestiĂłn de tener fuerza fĂsica, hay que pensar que es tambiĂ©n un desafĂo mental. Cuando comenzamos, suele haber gran motivaciĂłn, pero el paso del tiempo hace que las ganas fluctĂşen y comienzan a aparecer los obstáculos. ÂżCĂłmo podemos conseguir que el entrenamiento pase a ser una costumbre real y duradera en vez de una racha pasajera?
A continuaciĂłn, compartiremos contigo una serie de herramientas prácticas y reales para que trabajes tu psicologĂa y tengas una elevada motivaciĂłn a largo plazo, sin que se caiga en la presiĂłn o en la frustraciĂłn.
Comprender que la motivaciĂłn no es constante siempre
Lo primero que debemos entender es que no todos los dĂas estamos motivados. Esto es algo que a veces está arriba y otras abajo. No debemos depender de ella, pero sĂ que debemos aprender a actuar hasta cuando no la sintamos al máximo,
¿Qué razón tienes para entrenar?
Además de para verse bien o bajar de peso, como nos comenta la Psicóloga Patricia Sánchez, hay que encontrar un motivo emocional de mayor profundidad, como ser ejemplo para tus hijos, mejorar la salud o sentirse fuerte, lo que anclará aún más tu compromiso.
El hábito se crea, asà no se depende de la fuerza de voluntad
La fuerza de voluntad se agota. Si hablamos de los hábitos, se automatizan.
ÂżCĂłmo se consigue?
- Se pone un horario fijo de entreno.
- PreparaciĂłn de la ropa y bolso la noche de antes.
- Mantenimiento del plan visible (en tu mĂłvil o agenda).
- Celebración de los pequeños logros
No debemos esperar a tener el cuerpo ideal para que nos feliciten. Cada repetición mejor realizada, cada entrenamiento finalizado, hay que tomárselo como una victoria. Un buen consejo es que, si se lleva un registro, es posible ver el progreso real. De esta forma se mantendrá viva la motivación.
Ajuste, no al abandono
Cuando algo deje de ir bien como tus gustos, horarios o la rutina, lo que debes hacer es ajustarlo, pero no abandonar la totalidad del proceso que estés llevando.
La psicologĂa deportiva: el entreno de la mente tambiĂ©n es entrenar el rendimiento
Existen bastantes deportistas que entrenan su cuerpo duramente, pero lo que hacen es olvidarse de un componente tan importante como es la mente. La psicologĂa deportiva ayuda a poder superar los bloqueos, mejorando el rendimiento y disfrutando más de las actividades deportivas.
Cuando se habla de la psicologĂa deportiva, lo hacemos de un campo de la psicologĂa aplicada que estudia cĂłmo determinados factores de la psique terminan afectando a los rendimientos en el deporte y cĂłmo hacer deporte puede influir en la mente y las emociones de los que lo practican.
No hablamos solo de que se trabaje con atletas de Ă©lite. El nĂşmero de personas, desde deportistas amateurs a entrenadores, niños y equipos, lo que hacen es recurrir a la psicologĂa para la mejora del rendimiento, disfrutar de la mejora del rendimiento, disfrutar mucho del proceso, gestionar como es debido la presiĂłn o ir superando las lesiones.
Lo que hay que tener claro es que el entrenamiento de la mente es tan fundamental como el entrenamiento del cuerpo. Cuando no estamos enfocados y la mente no está resiliente o equilibrada, es complicado lograr el máximo potencial.
¿Qué hace un psicólogo deportivo?
Los psicólogos del deporte hacen su trabajo en varios campos, de tal forma que se adaptan a las necesidades que tienen los individuos o los grupos de deportistas. Algunas de las más habituales son las siguientes:
- Gestión del estrés o de la ansiedad al competir
- Aumentar la concentración y estar más focalizados.
- Estar más motivados y establecer objetivos
- Recuperarse y adaptarse luego de haber pasado una lesiĂłn
- Desarrollo de rutinas a nivel mental antes de competir
- Trabajo con entrenadores y familias para que mejoren los entornos en lo deportivo.
Mayor autoconfianza y comunicaciĂłn interna
El objetivo no es solamente ganar; también se busca desarrollar una mente que sea estable ante el fracaso, el éxito o que se produzcan adversidades. Se debe entrenar la parte invisible del rendimiento.
La importancia del entrenamiento mental
Existen muchos estudios que demuestran que el rendimiento a nivel deportivo no es algo que va a depender solamente del fĂsico o de la tĂ©cnica, sino tambiĂ©n del estado mental del propio deportista.
Un buen entrenamiento psicolĂłgico es de gran ayuda cara a:
- SuperaciĂłn de los bloqueos mentales
- GestiĂłn de la frustraciĂłn ante las lesiones o derrotas
- Disfrute del proceso, no solamente del propio resultado.
- PreparaciĂłn para rendir bajo presiĂłn.
Todo esto se resume en que el trabajo de la mente no solo vale para que mejore el rendimiento, sino también para proteger el bienestar a nivel emocional del deportista.
ÂżCuáles son los sĂntomas frecuentes que se pueden beneficiar del trabajo psicolĂłgico?
Son bastantes los deportistas que no visitan al psicólogo deportivo hasta que sufren una crisis o reparan en que algo no termina de funcionar. ¿Qué indicadores suelen ser los más habituales?
- Se pierde la motivaciĂłn o la sensaciĂłn de placer que produce la actividad
- Nervios excesivos, tanto antes como después de la competición
- Pensamientos negativos de forma recurrente
- Poca autoestima en lo deportivo
- Diferentes problemas a la hora de afrontar la gestiĂłn de la presiĂłn externa
- Repetidas lesiones o problemas para la recuperaciĂłn de las mismas
- Sensaciones de estar bloqueado o de que no se rinde como en los entrenamientos
En el caso de que te identifiques con este tipo de sĂntomas, el trabajo con los profesionales es posible que te ayude a la recuperaciĂłn de la confianza, estableciendo estrategias a nivel mental y que vuelvas a disfrutar del propio deporte.
Conclusiones sobre la psicologĂa y el estado actual de la misma
Afortunadamente, en los tiempos actuales cada vez la psicologĂa está más valorada y se sabe de la importancia que tiene para las personas. Los deportistas necesitan mucho de ella, puesto que al final tambiĂ©n es conocerse un poco más a ellos mismos. AsĂ que ya sabes, si tenĂas dudas sobre la aplicaciĂłn de la psicologĂa al fitness o al deporte en general, esperamos haberte ayudado un poco.

